El guayacán
Cuento ilustrado en 4 escenas. Desarrollado durante el taller impartido por Elisa Arguilé donde "nos enseñó a leer".
Andaba en busca de agua una muchacha del pueblo de los Nivakle, cuando se encontró con un árbol fornido, Nasuk, el guayacán, y se sintió llamada. Se abrazó a su firme tronco, apretándose con todo el cuerpo, y clavó sus uñas en la corteza. El arbol Sangró. Al despedirse ella dijo: -¡Cómo quisiera, Nasuk, que fueras hombre!
Y el guayacán se hizo hombre y fue a buscarla. Cuando la encontró, le mostró la espalda arañada y se tendió a su lado.



